lunes

No me fío de mí mismo.
Un día me cabreé y ahora no me hablo.
No te diré lo que pienso para que no te enfades.
¿Y la verdad, quieres que no la diga?
Tenía un pensamiento único e irrepetible y pasaste ante mis ojos.
Ahora mi pensamiento se perturbó.
No sé si perturbarme o no mirar más.
Cuando los demás ven a una diosa, yo veo a una mujer.
Ese debe ser mi inconsciente laicismo.

domingo

Cuando me acuerdo de ella recuerdo lo tonto que soy.
Tantos dioses, tanto amor, tanto pueblo prometido, tanto amarnos los unos a los otros, tanta espiritualidad... y tantos y tantos muertos que se quedaron por el camino.
No supe qué decirte ante tu dolor.
Sólo pensé,
¡Dichosos los listos que tienen respuestas para todo!
Marca tu equipo y me insultas.
Vaya mierda de deporte.
No hay humildad más mediocre que llamarse a uno mismo humilde.
Aquél que lo hace está demostrando imprudentemente su altanería.
Aquél que le cree es imprudente y tonto.
En el fondo disimulamos, pero siempre estamos pendientes del fracaso de nuestro amigo.
¿Por qué cuesta tanto asimilar el éxito de un amigo?
Incluso los que ayudan a los demás tienen sus intereses.
Hasta un padre tiene envidia de su hijo.
El amor domina a tu razón y te manipula.
Dejas de razonar durante un tiempo, cometes imprudencias y, zas!, ...el amor se va, dejándote tirado como a un perro.
El amor te traicionó y tu traicionarás para siempre a la persona que te ama.

sábado

Dije a tres mujeres que sus sonrisas eran hechizantes.
Desde ese momento no dejan de sonreirme.
¿Cómo osan hacerme eso?
¿No se dan cuenta que sólo se sonríe ante una cámara?